Hace mucho que no escribo.
Tampoco tengo mucho que escribir, sólo algunas quejas, como de costumbre.
Sigo viendome en la mierda.
Ahora veo claramente que uno de mis problemas es la inferioridad.
Porque nunca voy a ser mejor que nadie, pero tampoco mejor que yo misma.
Me veo constantemente con los límites de mi vida y de los que pongo a veces, sin quererlo ni beberlo.
Sigo viendo como un sueño, como algo imposible, como el que tiene un amor platónico, el simple hecho de poder estudiar sin ningún problema.
Pero no, sigo ahí, ahora trabajando 50 horas a la semana y sintiendo que no hago lo que realmente deseo.
Me veo mal, me siento mal.
Todo me sienta mal.
Hay días que me cuesta sacar una sonrisa y, supuestamente, tengo todo lo que otros quieren.
Realmente no tienen ni idea.
Para qué quiero vivir como vivo. Si nunca voy a tener todo lo que ansio.
Mientras unos no se merecen tanto, a otros le faltan mucho.
Ni me contento, ni nadie se contenta.
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